12/03/08 ·

Domanda urgente

Entonces tuve una idea: escribiría a la directora del museo de la pasta en Roma, Amelia Giarmoleo. Ella lo sabría. Habíamos estado en contacto en el pasado, y me maldije por no haberle escrito antes.

"Gentile Signora Amelia Giarmoleo", empecé a escribir en un correo electrónico titulado Domanda urgente (pregunta urgente). ¿Cuándo reemplazó el huevo al agua en la masa de pasta? Le resumí todos mis hallazgos: nada en el siglo XIV, un poco de clara de huevo en el XV, y luego, hacia finales del XVI, aquel instante tan cercano al huevo de Scappi. ¿En qué momento la pasta fue todo huevo? ¿Quién inventó todo esto?

Su respuesta llegó tres días después. La signora Giarmoleo no lo sabía. Preguntó a sus colegas. Tampoco lo sabían. No tenía ni idea de quién había empleado un huevo por primera vez.

¿No lo sabía? Es la directora del museo de la pasta. ¿Cómo es posible que no lo supiera? Y ¿por qué no decía: "No lo sé, pero voy a investigarlo"? ¿Podía recibir una pregunta de esta envergadura y dejarla a un lado porque no tenía una respuesta a mano? No podía entenderlo: ¿cómo puedes dirigir un museo de la pasta y no interesarte por la primera vez que ésta incorporó huevo?

Calor, Bill Buford